La interoperabilidad entre redes es la capacidad de diferentes ecosistemas de cadena de bloques o infraestructuras financieras para intercambiar datos, mensajes y activos de manera fluida, segura y estandarizada. Funciona mediante la implementación de protocolos de comunicación cruzada, puentes o estándares comunes que permiten conectar redes públicas con entornos privados o permisionados. Este concepto es fundamental desde una perspectiva económica y de infraestructura, ya que permite la integración de los rieles bancarios tradicionales con los nuevos ecosistemas descentralizados, reduciendo la fragmentación de la liquidez. Asimismo, facilita la eficiencia transaccional al permitir que las liquidaciones y pagos se procesen de forma ágil y coordinada entre múltiples plataformas independientes.