El proceso Conozca a su Cliente (KYC, por sus siglas en inglés) es un estándar regulatorio obligatorio que exige a las instituciones financieras y proveedores de servicios de activos virtuales verificar la identidad de sus usuarios. Esta medida tiene como objetivo principal prevenir el lavado de dinero, la suplantación de identidad y la financiación del terrorismo dentro del sistema financiero. Para cumplir con esta obligación, las empresas deben recopilar y custodiar información altamente sensible como pasaportes, datos biométricos e historiales de transacciones. No obstante, la centralización de estas bases de datos confidenciales representa un desafío crítico de ciberseguridad, al convertirse en un objetivo atractivo para ataques informáticos y fraudes dirigidos.