La arquitectura no permisionada es un diseño de red blockchain en el que cualquier usuario puede interactuar con el protocolo, validar transacciones o participar en la gobernanza sin requerir autorización previa de una autoridad central. Este modelo fomenta la resistencia a la censura al impedir que entidades externas apliquen controles selectivos sobre direcciones o fondos específicos dentro del ecosistema. Desde una perspectiva jurídica y técnica, esta característica plantea retos significativos para el cumplimiento normativo, ya que la descentralización del sistema imposibilita la ejecución de órdenes de bloqueo de activos por parte de terceros. La naturaleza abierta de estas redes garantiza la inmutabilidad y la neutralidad de las operaciones financieras ejecutadas sobre ellas.